jueves, 19 de abril de 2012

Crónica sobre el estudiante que trabaja

Escarcha

Siempre muy puntual, muchas veces llega antes de la hora determinada por su patrona, aunque es su progenitora le gusta llamarla jocosamente así, ella, Doña Elsa, comparte la propiedad del local con uno de sus hermanos, el cual tiene una fábrica de bolsas plásticas. A las 7:30 de la mañana ya se dispone a abrir el que ha sido su lugar de trabajo por ya más de dos años, es muy estricta con los horarios, tanto, que suele gritar a sus ocasionales compañeros de trabajo por esto. No es muy complejo su quehacer diario, sin embargo suele ser muy agotador, atiende el local junto con su madre la mayoría del tiempo, sin embargo también debe ocuparse de recibir los pedidos y de surtir las vitrinas, incluso algunas veces debe salir por alguna mercancía.

Es una piñatería, bueno así les llaman aquí, venden toda clase de bolsas, de desechables y lo referente a fiestas, también algunos dulces y galletas, está ubicada en el primer piso de Sanandresito Centro, es realmente sofocante estar allí todo un día, pero a ella eso no la afecta mucho, tiene gran determinación cuando se traza una meta, ese negocio ha mantenido económicamente a su familia por algún tiempo, y es realmente necesario para su sostenimiento, pero ella no lo toma como una carga, es algo que debe cumplir para vivir bien, tres días de la semana los pasa allí hasta ya entrada la noche, de todas maneras le pagan por ello, no es mucho, pero supuestamente piensa ahorrarlo para un viaje a Corea del Sur, para conocer esa cultura que tanto la excita.

Allí su vida es algo rutinaria, pero eso sí muy divertida, su personalidad contagia a todos y siempre los anima donde sea que encuentre, siempre trata de sacudirse el frío de nuestros días, a veces grita, patalea o llora, pero llama la atención con suma facilidad, en su familia, en la universidad o en el trabajo siempre tiene personas parloteando a su alrededor, es muy efusiva y gasta mucho de su tiempo en charlas con sus amigas del trabajo, chismosean y hablan de productos de belleza, como toda mujer. Su jornada termina cerca a las 9 de la noche, no obstante suele escabullirse antes de tiempo, a estas horas se olvida un poco de los horarios en la pronta búsqueda de un lecho donde descansar hasta que la rutina del próximo día comience.

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