Sí, hacer un avión de papel, sí, para la universidad, o tal vez para mí. Nunca aprendí a hacer siquiera esos tan sencillos que hacían mis compañeros con sus exámenes perdidos, nunca me interesó realmente, pero bueno, después de mucho pensarlo y repensarlo, de analizar infinidad de modelos, pequeños, grandes, simples, complejos, rápidos, o de largo vuelo, me decidí por uno que me llamó la atención, supuestamente el más rápido del mundo (sí, cuando lo probé realmente viajaba muy rápido y recorría largas distancias,, 7 o más). Siempre pueden haber inconvenientes (¿y cuando no los hay?), y el primero fue con el video donde daban los pasos a seguir, en principio agradecí que tengo facilidad para el inglés, así que por ese lado no hubo problema, sin embargo la forma en que estaba incrustado el video en la página web no permitía una buena manipulación de este, hecho que me puso fúrico y a maldecir a medio mundo, pues además el video era demasiado rápido y no era tan fácil seguir con los ojos cada paso.
Ya cuando le agarré el tiro hice un avión de ensayo, salió bien (curiosamente mejor que el definitivo), lo hice volar por mi casa y cumplió con lo que prometían en el video. Eran más pasos de lo que esperaba y muchos dobleces, aclaro, nunca me fue bien con el origami ni con manualidades, pero bueno, de pronto es simple falta de práctica… retomando lo que decía, después de elaborar este primero me dispuse a hacer el original, erróneamente escogí un papel algo grueso que dificultó el trabajo, pero al final todo salió perfectamente, no quedó bonito ni llamativo, pero voló que es lo que realmente importa, porque un avión no sirve para verse bonito, sirve simplemente para volar, si no vuela no es relevante para el mundo, tal vez sea muy utilitarista, pero es mi forma de pensar.